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Capitulo II "El Sótano y Los 5 Señores Vampiro"

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Capitulo II "El Sótano y Los 5 Señores Vampiro"

Mensaje por Talamaur el Mar Mar 10, 2015 5:11 pm

Este capítulo comienza, cuando Talamaur baja las escaleras hacía el sótano, guiados por la rata y en donde se encuentra con alguien a quien reconoce.

El Sótano

Me había quedado algo sorprendido al verlo en aquel lugar y al principio no lo reconocí, pero al mirarlo durante un momento, me di cuenta de sus rasgos inconfundibles. ¿Por qué estaba él en aquel lugar? – pensé confundido y mirando a alrededor. Observe que estaba sentado en un escritorio al fondo de una gran sala, lleno de papeles y objetos extraños, algo que hizo que sintiera mucha curiosidad. Mirando la sala, comprobé que había cuatro puertas, dos en cada lateral y que estaba llena de estanterías repletas de libros, como si fuera una biblioteca. Cuando hice una ronda con la mirada, volví a centrarme en aquella figura, que no veía desde hacía algún tiempo, la cual me seguía con la mirada, como si acabara de ver a un fantasma.

- ¿Qu…e haces aquí? ¿Pensaba que estabas muerto? – dije algo nervioso.

Aquella figura seguía sin decir nada, solo me miraba impasible, sin parpadear, algo que me hizo sentir un escalofrió por el cuerpo, - ¿Por qué me estaba mirando así?, antes éramos muy amigos – pensé.

- No deberías de estar aquí, Talamaur – comenzó a decirme, con un tono serio y estricto.
- ¿Por qué no debería de estar aquí? – dije algo molesto

- ¿No te ha dicho nada tu padre? – me dijo arqueando una ceja.

- Bueno, me comentó que hubo un fallo en uno de sus hechizos, pero nada más – dije pensativo.

- Mmmmm, ya veo que tu padre solo te ha contado una mínima parte de la verdad. Pero ahora debes de irte, la verdad, no sé ni cómo has podido llegar aquí – me dijo bastante serio.

- No me voy a ir hasta que me cuentes más de lo ocurrido – dije malhumorado – menos mal que seguí a aquella rata por…….

- ¿Has seguido a la rata? – me interrumpió de repente.

- Si ¿Por qué? – dije algo extrañado – ¿es tan importante aquella rata? – termine comentando.

- Si es así – me dijo esbozando una sonrisa –  todo cambia Talamaur, por fin ha llegado el día de tu iniciación – dijo acercándose a mí.

Aquella figura se acercó a mí y casi sin que pudiera evitarlo, me dio un caluroso abrazo con lágrimas en los ojos – Te he echado de menos joven amo – me dijo prosiguiendo con el abrazo.

En ese momento me relajé y observe el gran cariño que me seguía teniendo, incluso después de tanto tiempo separado de él, por lo que le abrace con la misma calidez que él había hecho. – Yo también te he echado de menos Willfret – dije con una voz suave.  Willfret era un humano de complexión media con los ojos azules y aunque no era demasiado alto, 1,70 m, sabía manejarse muy bien en todo tipo de situaciones. Cuando lo vi la última vez no tenía esa frondosa barba negra, ni ese tono de piel tan pálido, lo que hizo que al principio no lo reconociera.

Tras el abrazo lo mire de nuevo y note que su forma de ser, no había cambiado nada desde la última vez que nos vimos hace dos años, desde que el día que supuestamente murió.Willfret estaba muy animado por mi presencia, algo que me extrañaba tras el frio recibimiento al encontrármelo, pero todo cambio al mencionarle la rata. Aquella rata debía ser clave en todo esto, pero por ahora no iba a preguntarle nada, disfrutaría del momento de haberme encontrado con mi mejor amigo.

Me estuvo contando que estaba muy agradecido por lo que mi padre hizo y que intentaría hacer todo lo posible para que ayudar a tu padre hasta la muerte. Siguió comentándome que, en estos dos años había leído 10 veces cada libro de las estanterías, en los cuales había aprendido muchas cosas, incluso la magia negra, algo que levantó enormemente mi interés. Me enseñó las diferentes habitaciones a las que daba el sótano, la primera de la izquierda era como un laboratorio, llena de pociones y objetos extraños. La segunda de la izquierda que estaba más al fondo, era como una especie de establo, aunque también había criaturas extrañas como una ninfa con su árbol. En la tercera habitación, que era la primera de la derecha, había un gran escritorio con muchas piedras y minerales, con gran número de inscripciones en las paredes, como una especie de protección mágica. Por último fuimos a la cuarta habitación, en la cual estaba su habitación, en la cual había dos camas, algunos muebles y ropa, aparte de eso no destacaba nada en ella. Tras hablar un rato sobre las diferentes estancias, me comentó que nos fuéramos a dormir, algo raro en un humano, ya que nosotros teníamos horarios distintos, pero accedí. Habían sido muchas emociones juntas y estaba bastante cansado, por lo que me dormí tan rápido que ni me di cuenta.

La Promesa

Me levanté con muchas ganas de la cama y observé que Willfret seguía dormido, por lo que aproveche para echar un vistazo por mi cuenta a aquel lugar. Era fantástico, todos los documento de magia negra estaban allí, conjuros, secuaces, etc… Era una cantidad de información impresionante y estaba a mi alcance. Por fin podría desentrañar los misterios de la magia negra, algo con lo que había estado soñando hacía mucho tiempo. Estaba ojeando unos papiros de cómo mejorar las tinieblas, cuando Willfret salió de la habitación y se fue al cuarto que parecía un establo sin decir nada. Al salir se pasó el brazo por la boca y se relamió, como si hubiera comido algo.

- Ahhhh, no hay nada como un poco de sangre, para empezar bien la noche – dijo satisfecho.

- ¿Sangre? ¿Por qué bebes sangre? Ni que fueras un vampiro – dije con cierta curiosidad.

- Veo que no sabes nada todavía, así que te contaré todo lo que ocurrió aquel día en el que tu padre me cambió la vida. Siéntate, es una historia que debes escuchar y atender, si quieres ir comprendiendo lo que ocurre.

Hace 2 años y 1 semana (Este capítulo es vivido por Willfret en presente.

Me dirigía a los aposentos de mi señor Werbut, los caballeros de la “Espada de Plata” estaban a punto de llegar a nuestras tierras y debía de avisar a mi señor para preparar la defensa.

- Mi señor, los caballeros de la “Espada de Plata” están llegando a sus dominios. Nuestro ejército está en la puerta esperando sus órdenes ¿Qué hacemos? –  le pregunte a mi señor.

- No dejare que esos aprendices de caballero hagan daño a mi familia, así que ordena a las tropas que no dejen a nadie vivo, ya tenemos suficiente ganado en el castillo. Dirige la batalla, pero Willfret, solo dales la orden, no quiero que te metas en la revuelta – dijo con autoridad.

- Que así sea mi señor – le dije, pero pensado que mi deber era proteger a la familia que lo había dado todo por mí.

Llegue al patio del castillo y ordene a las tropas que se preparan para el asalto, no dejando a nadie vivo en la batalla. Entre las tropas había, una decena de guerreros no muertos, varios seres mágicos, una decena de  hombres-lobo, un lich y un servidor, diestro en la espada e iniciado en la magia negra por mi señor. Estábamos en las puertas del castillo cuando de pronto, dos decenas de caballos aparecieron en el horizonte, subiendo la colina hacia el castillo a todo galope. En ese momento comencé a ordenar a las tropas la estrategia a seguir -los guerreros en la primera línea, en la segunda línea, hombres lobos y seres mágicos, retaguardia el lich y yo – dije con determinación.

Los caballeros con brillante armadura plateada, portaban los estandartes de su gremio y tras la orden, del que sería su líder, cargaron con ferocidad. Cabalgaron a toda velocidad derribando a varios guerreros no-muertos en la embestida, pero los hombres lobos consiguieron parar su ataque. A partir de ahí ordené el ataque, el lich lanzando hechizos, los hombres-lobo saltando encima de los caballeros y los guerreros golpeando a diestro y siniestro. Fue una batalla sangrienta y con una gran cantidad de bajas por ambos bandos, pero por fin después de 1 hora de lucha, todo acabó. Varios caballeros supervivientes, salieron corriendo de aquel lugar, mientras yo, me encontraba herido de gravedad en el suelo esperando que la muerte me llegara. A partir de ahí no recuerdo demasiado, solo la voz de tu padre diciendo que me llevaran a un habitación y el acolchado de la cama al dejarme en ella. Tras unos momentos sentí un mordisco y como si mil agujas recorrieran mi cuerpo intentando  separar la carne del hueso y de repente, caí inconsciente por el dolor.

Me desperté sobresaltado, como de una fuerte pesadilla y observe el lugar donde me encontraba. Era una habitación bastante humilde, con algún mueble y dos camas, pero nada más destacaba en aquel lugar. Me incorporé y un fuerte tirón hizo que tuviera que ponerme la mano en la herida, -¿la herida?- pensé alarmado, comprobando que en lugar de la herida, tenía un vendaje. Me lo quite con cuidado y observé que la herida estaba casi cicatrizada, - ya casi esta curada - ¿Cuánto tiempo he dormido? – me dije extrañado. Salí de la habitación y vi a mi señor visiblemente nervioso, como si estuviéramos en batalla de nuevo.

- Mi señor ¿qué ocurre? ¿han atacado de nuevo? – le dije, viendo que no me prestaba atención.

- Me temía que podría pasar esto – dijo seriamente sin percatarse de mi presencia, hasta que al girarse me vio– Willfret, ¿sigues vivo? – me dijo dándome un abrazo – no sabía si actuaría a tiempo, pero aquí estas – me comento visiblemente contento.

- Gracias por curarme las heridas, pero ¿Cuánto tiempo he dormido? – dije con curiosidad

- Solo dos días – me dijo.

-¿Solo dos días para curarme la herida?, seguro que mi señor ha usado algo de magia para curarme, aunque la curativa no era su especialidad – pensé sonriente

Después del encuentro nos sentamos y me contó que habíamos erradicado la amenaza de los caballeros, pero que habíamos tenido muchas bajas. Hablamos sobre las defensas del castillo, de cómo podríamos mejorarlas y que sería recomendable crear nuevos guerreros esqueleto. Al rato de estar hablando, el semblante de Werbut cambio visiblemente y comenzó a hablarme.

- Willfret… como sabrás, en nuestro credo vampírico está prohibido convertir a gente fuera del circulo– dijo afligido y apoyando las manos en la mesa prosiguió– No sé cómo han conseguido saberlo Willfret, pero puede que mi familia este condenada – termino de decir.

- Mi señor, no comprendo sus palabra, ¿Por qué dice que nos pueden condenar? – le dije.

- ¿No te notas diferente? – me dijo seriamente.

Comencé a mirarme extrañado, - ¿a qué se refería mi señor?- pensé intrigado, ya que no notaba nada raro en mí. Al ver que no me inmutaba, mi señor movió el brazo y apagó todas las luces de la habitación, haciéndome comprender sus palabras.

- Mi señor, puedo ver en la oscuridad, ¿me ha hechizado? – pregunte con curiosidad

- No Willfret, no estas hechizado – dijo seriamente – esa es una habilidades al ser un vampiro – dijo con una sonrisa de media mueca.

- ¿Un vampiro yo? , pero mi señor, yo solo soy un simple humano que… - y en ese momento caí. Mi señor me había mordido, de ahí los pinchazos en mi cuerpo y la curación en tan poco tiempo. Comencé a mirarme las manos, no daba crédito a que a partir de ahora, tendría que vivir como un vampiro.

Ser como mi señor me había alegrado mucho, ya que estaba prohibido convertir a alguien fuera del circulo y solo había contadas excepciones, pero votadas por todos 5 Señores vampiros. Pero aquella alegría duró poco, ya que mi señor había recibido una carta de los 4 señores restantes, indicando que debía de asistir a una reunión por su traición a la orden.

- Willfret, no salgas de este sótano o te descubrirán – me dijo preocupado – espera a mi regreso y a partir de ahí, tramaremos alguna estrategia. No sé lo que me dirán los otros 4 señores, pero no creo que sea para algo bueno. En este lugar encontraras todos los libros de magia negro que poseo, aprende rápido y mejora tus poderes, seguramente los necesitare más adelante – tas decirme eso se marchó.

Me prometí que aprendería la magia negra y que protegería a la familia con mi vida inmortal.

Ahora (Aquí ya es Talamaur el que habla en primera persona)

- Buenooooo - dijo estirándose - seguiremos con la charla después, ahora hay muchas cosas que hacer – interrumpió Willfret.

- Pero ¿Qué le dijeron a mi padre los 4 señores? – le dije con curiosidad.

- ¿Seguro que quieres seguir hablando? O ¿prefieres que te enseñe algo de magia negra? – me dijo mirándome fijamente.

- Per….. – sabía cómo llevarme a su terreno, por lo que por ahora no preguntaría nada más de lo que ocurrió – prefiero que me enseñes magia – le dije.

- Bien, pues come algo, comenzaremos cuando hayas terminado – me dijo dándose la vuelta a revisar unos papeles.

Aprendiendo Magia Negra 1ª Parte

Ya había terminado de comer y aunque no acostumbraba a alimentarme de animales, no había estado mal la sangre que había consumido. Salí de la habitación y me encontré a Willfret esperándome sentado en una silla.
- ¿Qué vamos a aprender ahora? – le pregunte ansioso.

- Veamos que saber hacer y a partir de ahí procederé a enseñarte. – me dijo seriamente.

- Vale – dije apartándome a un lado.

Comencé a concentrarme y a crear tinieblas alrededor de mí, aunque todavía no podía crear una gran extensión, estaba orgulloso de poder hacerlas. Comencé a moverme por ellas, pero sentía que me cansaba, que me costaba más moverme que normalmente y tras unos instantes las eliminé.

- ¿Qué tal lo he hecho? – dije algo cansado.

- Bien, no está mal para empezar, conoces algunos principios básicos, ¿te ha enseñado tu padre? – me dijo.

- No, lo he aprendido de un libro que encontré, ¿por? – dije curioso

- Como me temía, ya que tu padre nunca cometería ese error. Seguramente dentro de tus tinieblas te habrás dado cuenta de que te cuesta moverte.- me comentó.

- Si, lo he notado, seguramente necesito más dominio de las tinieblas – dije algo avergonzado.

- No es el domino de las tinieblas lo que necesitas mejorar, sino una protección mágica contra ellas. Es algo que en la magia negra es básico, por lo que empezaremos por ahí – dijo poniéndose en pie.

Willfret me explicó que debía de hacer para conseguir la protección ante mis propias tiniebla. Consistía en dejar fluir a mí alrededor las tinieblas, como si mi propio cuerpo las repudiara, haciendo que no me afectaran al movimiento en su interior.

- Bien, concéntrate de nuevo y recuerda, piensa que resbalas en tus propias tinieblas. De esa manera crearas una protección ante ellas – termino comentando.

Comencé a concentrarme de nuevo para crear las tinieblas, haciendo que a mí alrededor se volviera todo oscuro. Todavía no sentía que pudiera moverme con normalidad – vamos Talamaur, demuestra a tu padre que puedes – me dije, intentando moverme con soltura.

- Vamos Talamaur, piensa que las tinieblas son creadas por ti, fluye con ellas, se parte de ella – escuche a Willfret en la parte exterior de las tinieblas.

Deje mi mente en blanco y comencé a dejarme llevar por las tinieblas, sintiéndolas, como si me fusionara con ellas. De repente comencé a sentirme más ligero, sin tantas dificultades para moverme en ellas, - lo estoy consiguiendo – pensé. Pero al perder la concentración, volví a sentir la torpeza en mi cuerpo y cancele las tinieblas.

- Casi lo tenía – dije algo frustrado.

- Lo has hecho bien Talamaur, pronto te saldrá con naturalidad, eso sí, mejor no pierdas la concentración o estarás contra tus tinieblas y podrán afectarte igual que a los demás – me dijo instruyéndome.

Durante ese día y los posteriores, seguimos con el entrenamiento de protección de mis tinieblas, la cual comencé a dominar al poco tiempo, cada vez podía mantener más la protección y mis tinieblas. No era tan fácil como parecía, ya que tenía que concentrarme y tenía que crearla de manera natural, activándose de manera automática. Poco a poco, la concentración que tenía que ejercer para mantener la barrera mágica, disminuía a cada día que pasaba. Ya habían pasado un par de semanas desde que empecé a entrenar la barrera y ya me salía de manera natural, es decir, cada vez que creaba mis tinieblas, una barrera se activaba alrededor de mi cuerpo. Esto me permitía moverme con soltura, lo que podía ser una gran ventaja en momento determinados, sobre todo contra enemigos que usaran más la fuerza bruta que la magia. Ya me sentía que había dominado esa parte de la magia negra, por lo que Willfret dio por terminado este entrenamiento, para proseguir con otras cosas.

- Creo que has asimilado bien la técnica Talamaur y más pronto de lo que imaginaba – dijo algo sorprendido – esta situación me recuerda a cuando tu padre me inició en la magia negra – me dijo orgulloso.

- ¿Mi padre te inicio en la magia negra? – dije con curiosidad.

- Si, el me inició, aunque lo demás lo he aprendido yo. Su forma de enseñar es muy particular, ya que después de aprender su iniciación, la magia negra la aprendes con más facilidad – me dijo

- Enséname como él te enseño – le dije ansioso por aprender.

- Me es imposible hacerlo como tu padre, ya que nunca podría imitar su forma de enseñanza, así que tendremos que hacerlo a la mía – dijo seriamente.

- Bueno, mejor eso que nada, ¿no? – Dije algo decepcionado – bien, prosigamos con el aprendizaje – dije con ganas.


Inscripción: La magia escrita

Después de enseñarme la protección contra mis tinieblas, Willfret, se quedó pensativo durante unos instantes y comenzó a coger unos papeles que tenía en un escritorio cercano. No sabía lo que estaba planeando, aunque seguramente estaría cogiendo pergaminos, para enseñarme otro hechizo de magia negra. De repente se volvió con unos papeles en la mano y comenzó a hablarme.

- Vamos a descansar un poco Talamaur – dijo Willfret – has entrenado bien, pero ahora descansaremos un poco de la magia negra y te enseñare una profesión, que he ido perfeccionando en este lugar. – dijo, lanzándome un papiro escrito – cógelo, ponte delante aquella pared y di lo que hay escrito – me dijo señalando la pared.

No sabía por qué quería que mirara en aquella dirección, era solo un papel, así que procedí a leerlo como me había dicho. De repente un pequeño relámpago salió del pergamino e impacto contra la pared, dejando una marca negra en la misma. - ¿Magia escrita? – dije impresionado.

- Si, magia escrita y cuando aprendas a hacerlo podrás inscribirla en objetos, armas, en lo que quieras hacerlo – me dijo sonriendo – aprender esto te ayudara bastante en tu camino.

No me lo pensé dos veces y acepté a aprender la profesión de Willfret. Para comenzar, comenzamos con la teoría, enseñándome los símbolos y runas, que tendría que inscribir. Cada runa contenía un poder, por lo que no podía equivocarme al escribirlas o si no, el poder se volvería en contra del portador. Durante una semana, tuve que memorizar las diferentes runas que me iba diciendo, incluso me hacía un examen de ellas cada día. Eran muchas runas e inscripciones diferentes, pero conseguí memorizarlas rápidamente, por lo que ahora comenzaría la parte práctica de este arte. Comencé escribiendo en papel las runas, pero controlado con Willfret, el cual era muy estricto a la hora de escribirlas.

- No, empieza de nuevo – me decía – otra vez te has equivocado, ahora tendrás que repetirlo 10 veces en vez de 5 – me ordenaba cada vez que cometía un error.

Las primeras escrituras eran de símbolos sencillos, aunque para mí, incluso los sencillos eran complicados de hacer. Tras una semana de escritura intensiva y con el beneplácito de Willfret, comencé a hacer runas un poco más complicadas, por lo que eran de un poder algo mayor que las iniciales. En un par de ocasiones, casi me quemo las manos, aunque la rápida intervención de Willfret, que estaba atento a todo lo que hacía y a cada movimiento de mi pluma, consiguió que se quedara en un susto.

- Estas mejorando mucho Talamaur, ya mismo te enseñare a tallar las runas en los objetos – me dijo orgulloso de mi avance - ¿sabes? Tu padre también conoce la inscripción y él conoce mucho más runas que yo, así que cuando subamos, pregúntale. – me dijo con una sonrisa.

- Pero mi padre está peleado conmigo, no sé si me enseñará – dijo algo apenado.

- Talamaur, tu padre te quiere mucho y si le pides que transmita su sabiduría, estará encantado de hacerlo, ya verás cómo acepta – termino diciendo.

Había muchas cosas que no sabía de mi padre y esa era una de ellas, ya que sabía que era un magnifico mago, pero no sabía hasta donde podía llegar su poder y su sabiduría.

Seguí aprendiendo a inscribir objetos, pero esta vez tallándolo en los objetos, para otorgarles poderes que antes no tenía. Una fregona que se mojaba sola, una cocina que ardía sin leña, la inscripción abría un mundo de posibilidades a lo que se podía hacer con ella y Willfret me había enseñado a hacerla. Fueron 3 semanas intensas de aprendizaje, pero ya había dominado la inscripción, algo que agradecí, pero a partir de ahora tendría que aprender mis propias runas y crearlas con más poder.

- Gracias por enseñarme esta profesión tan magnifica – le dije apoyando mi mano en su hombro.

- Seguramente también lo habrías hecho por mí Talamaur, sabes que desde siempre hemos sido como uña y carne, por lo que, en todo lo que te pueda instruir, te lo enseñare con mucho gusto – me dijo bastante contento – ahora seguiremos con la magia negra, que sé que estarás impaciente por aprender más sobre ella – me dijo.

- Por supuesto Willfret, a aprender magia se ha dicho – dije esperando a ver que aprendía ahora.

Aprendiendo Magia Negra 2ª Parte

Willfret se marchó a la habitación dejándome en la gran sala, me había dicho que iba a enseñar algo de magia negra y estaba muy ansioso por aprender. De repente observe que Willfret estaba sentado junto a mí de nuevo, algo de lo que no me había dado cuenta.

- Quiero que me des un puñetazo – me dijo seriamente.

- No quiero darte un puñetazo, quiero que me enseñes – dije mosqueado.

- He dicho que me des un puñetazo – dijo en tono más serio – o te apuñalare – terminó diciendo levantándose de la silla.

Ya que había insistido tanto y me había amenazado, me abalance sobre él para propinarle un puñetazo en la cara, pero no sé lo que ocurrió, ya que mi puñetazo lo atravesó, como si no estuviera allí. - ¿Qué ha ocurrido? – dije extrañado.

- Jajajaja, ¿no puede darme pequeño señor? – dijo mofándose de mí.

- Te vas a enterar sirviente del tres al cuarto – dije enojado, tirándole una silla hacía él.

La silla le atravesó de nuevo - ¿Qué magia estaría usando? – pensé intentando recordar alguna. Sabía que con la magia negra podía crear ilusiones, pero no que pudiera hablar y moverse de esa manera, por lo que descarto eso de su mente. Podría ser algún tipo de magia que desconocía.

- Me rindo Willfret, tu ganas, no puedo contra ti así que apuñálame – dije esperando que no fuera esa su reacción.

- Voy a por ti joven amo – comentó abalanzándose sobre mí y ¿atravesándome? – jajajaj, te lo has creído – dijo saliendo de la habitación por la que había entrado y en ese momento su ilusión se desvaneció. – ¿Has visto lo útil que es poder darle la habilidad de hablar a tu ilusión? – Me dijo alegremente – esto es lo que aprenderás ahora.

Me explicó que las ilusiones eran una forma de confusión, por lo que si le daba más realismo pudiendo emitir sonidos a través de ellas, sería una buena distracción, que podría cambiar la balanza a mi favor. Comencé a crear ilusiones poco a poco, aunque todavía no podía darles movimiento, intentaría usar la magia de la voz con ellas. Al principio no podía emitir ni siquiera un sonido o si emitía algún leve sonido a través de ellas, se notaba que hablaba yo, por lo que podrían seguir mi voz y saber dónde estaba.

- Tiene que enfocar el sonido a través de tu ilusión Talamaur, sino, no el sonido será muy bajo o ni siquiera saldrá de tu ilusión. – me dijo seriamente

- Lo intento, pero es complicado hacerlo – dije concentrándome al máximo.

- No tiene que forzar la mente para esto, tiene que sentir que eres la ilusión y poco a poco no tendrás siquiera que concentrarte para hacerlo, te saldrá de manera natural – terminó diciendo.

Entendía el concepto que me estaba explicando, pero no conseguía focalizar bien la ilusión, ya que o me concentraba en crear la ilusión o en emitir el sonido, cosa que hacía que interfirieran las dos acciones. Hasta que no pasaron varios días, no pude eliminar mi voz y emitir un sonido en la ilusión a la vez, haciendo que solo fuera la ilusión la que emitiera tal sonido.

- Lo he logrado – dije bastante contentó – por fin he emitido el sonido a través de la ilusión sin perder la concentración y además, lo he conseguido sin emitir ningún sonido por mi parte – le comenté a Willfret.

- Ves, solo necesitas que salga con naturalidad, ya que si fuerzas la mente, solo conseguirás cansarte más y aparte no tendrá el efecto que tú quieres – me explicó.

Pasaron dos semanas más, para poder dominar completamente el sonido en la ilusión. Cada día era más intenso el entrenamiento, practicando a diario, ya que Willfret era muy estricto a la hora de enseñar las cosas, por lo que cuando hacía un poco el vago, me daba un toque en la cabeza con un palo. Cuando ya había pasado un mes, desde que comencé a instruirme en la voz ilusoria, ya pude emitir voces a través de ellas, pudiendo controlar la tonalidad y que pareciera idéntica a mi voz, consiguiendo que no se diferenciara la copia de mí.

- ¡¡Ya está!! Todo lo que te podía enseñar sobre las ilusiones ya lo has aprendido, enhorabuena – me dijo Willfret muy contento.

- Gracias por enseñármelo – dije muy contento.

- Descansaremos unos días para que asimiles lo aprendido y después seguiremos con el entrenamiento – me comentó algo distraído – pero ahora te seguiré contando, lo que ocurrió cuando tu padre volvió de ver a los 4 señores vampiro.

La decisión de los 4 señores

Hace 1 año y 10 meses (Se cuenta desde el punto de Vista de Willfret)

Habían pasado unos meses desde la marcha de mi señor y estaba algo preocupado, ya que no tenía noticias de él y los 4 señores vampiro era algo estrictos. De los 5 señores, mi amo era el que era el más benevolente y también el más joven, por lo que en ciertas ocasiones los otros 4, no veían con buenos ojos sus acciones y en este caso tenían una justificación para el castigo. Tras tanto tiempo de espera, me avisaron de que por fin llegaba el carruaje del señor, por lo que salí del sótano a recibirlo con varios siervos más. Estando en mi puesto, observe como entraba el carruaje por las puertas del castillo, lento pero continuado y tras rodear la fuente de la entrada, se paró delante de mí.

La puerta del carruaje se abrió y vi al señor bastante apagado, incluso diría que estaba enfermo por su estado. Me miró fijamente y sonrió –me alegro de verte Willfret – me dijo y tras eso cayó desplomado al suelo.

- Rápido, coged al señor y llevadlo a su cuarto – dije con premisa – traed a las doncellas para que se alimente – continúe ordenando.

Llevamos a mi señor a sus aposentos y lo tumbamos en la cama, tenía mucha fiebre, por lo que ordené que trajeran todas las medicinas que había en el castillo para poder tratarla. Después de probar con todas las medinas, suministrándola en diferentes dosis, llegue a la conclusión que no era una fiebre normal y que debía de estar provocada por algo que desconocía. Tras unos días de cuidado en los que mi señor estuvo dormido, despertó y ordeno a todos los sirvientes salvo a mí, que salieran de la habitación.

- ¿Que ha ocurrido mi señor? – Pregunté preocupado.

- Willfret, no he podido contener a los 4 señores, aunque he podido negociar con ellos, cof cof – me dijo con la voz algo cansada – su lucha contra mí y los que para ellos supongan una amenaza – dijo haciendo una pausa y prosiguió – además, he ganado algo de tiempo para que podamos prepararnos y poder combatir contra ellos. Pero a cambio, he tenido que beber el “sumun-exilum” – terminó diciendo.

- Pero señor, eso es un veneno que os matará a pesar de vuestra inmortalidad – dije sorprendido.

- Moriré por los míos Willfret, pero todavía no, cof cof , este veneno tarda 5 años en consumir el cuerpo de quien lo bebe y ese es el tiempo que me han dado, antes de atacar el castillo – me dijo seriamente.

- En ese tiempo podemos escapar a otras tierras mi señor, escapar de las garras de los 4 señores…

-  ¡¡¡BASTA DE HUIR!!! – Me interrumpió Werbut – ya estoy harto de que me traten como a un joven inexperto, solo porque tengo un siglo menos que ellos. Hacen esto porque me temen Willfret, porque aun siendo más joven, soy más poderoso que ellos y ahora, se han agarrado a que te volví vampiro para sentenciarme – dijo malhumorado.

- Señor, ya que nos preparemos para el ataque, ¿enseñara a su hijo la magia negra? – le pregunte con curiosidad.

- No creo que lo haga Willfret, si no le enseño la magia negra, no lo verán como una amenaza y puede que le dejen vivir bajo sus órdenes. Por lo que llevare al sótano, cada libro, cada pergamino que pueda contener algo sobre la magia negra, así protegeré a mi hijo de su final.

- Que así sea señor, cuente conmigo para protegerle hasta la muerte, es mi promesa de vida – dije con determinación.

- Volverás al sótano, ya que ni mi mujer ni mi hijo saben que esté vivo, ya que si te ven harán preguntas y por ahora no quiero decirles nada – me dijo seriamente.

Tras aquella conversación, volví al sótano para proseguir con mis entrenamientos y mejorar mi habilidad con la magia negra. Quería proteger a quien me había salvado y todo lo que él quería, su familia.

Ahora (La historia sigue con Talamaur en primera persona)

Tras terminar la historia comprendí muchas cosas, el por qué su padre se había distanciado de él, el por qué no quería que le enseñara magia negra, todo tenía sentido ahora. Lo único que no comprendía, era porque mi padre no nos había dicho nada ni a mí, ni a mi madre, cosa que hizo que me mosqueara un poco. Intenté asimilar la historia que me había contado Willfret y la uní a la anterior que me había contado. SI mi padre no hubiera salvado a un siervo, nada de esto hubiera pasado, pero ¿Por qué lo salvo? ¿Cuán importante era Willfret para mi padre? – pensé intrigado. Mi padre siempre había sido una persona cauta y reflexiva, nunca hacía nada sin pensarlo detenidamente, poniendo en una balanza las consecuencias y las ventajas, pero… en el caso de Willfret no lo dudó en ningún momento.

Me había quedado algo pensativo, cosa, de la que se dio cuenta Willfret, el cual se me quedo mirando un momento, seguramente sabía que estaría pensando en todo eso, por lo que para romper aquel silencio que se había producido, habló.

- Y esa es la historia, de por qué tu padre no quería enseñarte magia negra. No he vuelto a saber nada de tu padre desde entonces y creía que no sabría nada hasta más adelante. Pero saber que has llegado con la rata lo ha cambiado todo, ya que sé que tu padre está bien y que te permite instruirte en la magia negra. – terminó diciendo.

- Ahora comprendes porque tu padre hiz….

-¡¡ALARMAAAAAAAAA!! ¡¡ALARMAAAAAAAAA!! HAY UN INTRUSO EN EL CASTILLO– Se escuchó a través de un tubo que salía del techo.

-¿Cómo? Dijeron 5 años, ¿Por qué atacan ahora? Mierda Talamaur prepárate, tendrás que pelear con nosotros- dijo Willfret. ¿Qué era lo de que nos depararía al subir?......

Fin del capitulo

Peticiones:

- Tacticas:

- Sombra (Pasiva): Las técnicas que yo haga, relacionada con la sombras o tinieblas no tienen efectos negativos sobre mí, ya que se crea una protección mágica que me inmuniza de ella.

- Ilusión Real: Me permite hablar a través de mis ilusiones, es decir, al crear una ilusión, puedo hablar como si yo fuera esa ilusión. Puedo decidir si de mi boca se emite algún sonido al hablar al realizar esta técnica. Es una técnica de confusión.

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Re: Capitulo II "El Sótano y Los 5 Señores Vampiro"

Mensaje por Asuna Yuuki el Mar Mar 10, 2015 7:18 pm

Hola, soy Asuna. Hoy seré la que te corrija.

Bien, se nota que hay una leve mejoría respecto al anterior, pero caes prácticamente en lo mismo pero en menor medida. Me explico, siguen habiendo faltas ortográficas, repeticiones e inclusive noté cambios de persona. Seguiré diciendo que debes releer la historia, para evitar estos errores, es algo difícil dar un veredicto. ¿razón? Tus peticiones, buscas una nota algo difícil de conseguir, y no te la puedo dar. Tienes un 7, no te llevas nada de lo que pides. ¿Razón? El aprendizaje de lo que pediste, me resulto muy fácil. Te llevas 5464 de experiencia y 8196 áureos.

Buenas tardes. Puedes pedir una segunda moderación si gustas.
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Re: Capitulo II "El Sótano y Los 5 Señores Vampiro"

Mensaje por Talamaur el Mar Mar 10, 2015 11:33 pm

Acepto la nota, ya conseguire las cosas mas adelante , Wink
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Re: Capitulo II "El Sótano y Los 5 Señores Vampiro"

Mensaje por Alex el Miér Mar 11, 2015 12:05 pm

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Re: Capitulo II "El Sótano y Los 5 Señores Vampiro"

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