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[Pasado] Como NO escapar de un calabozo [Talamaur]

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[Pasado] Como NO escapar de un calabozo [Talamaur]

Mensaje por Mark. el Vie Ago 05, 2016 2:49 am

"Caminamos de puntillas durante un buen trecho, intentando hacer el menor ruido posible, pero hasta eso parecía imposible para nuestro variopinto grupo. La salvaje gruñía a cualquier rata que se acercase, el maldito crío no paraba de soltar uno de sus datos curiosos cada dos pasos y las pisadas de Blake prometían despertar a toda la fortaleza.
Pasamos junto a un cuadro en el que se retrataba a una sonriente novia antes de contraer nupcias. Connor se detuvo uno par de segundos, observándolo y ajustándose las gafas para poder observarlo mejor. Ninguno más se paró, confiando con un poco de suerte que el chico se despistase y quedase perdido de por vida. Nadie le echaría de menos. ¿Qué?, es cierto, sus padres estaban muertos, así que...

- ¿Sabéis por qué las novias llevan ramos de flores en las bodas? - soltó de repente sin molestarse siquiera en susurrar.

Blake siseó para que se callase al tiempo que yo le lanzaba una mirada asesina. Jenna por su parte, le dedico una extraña mirada mientras respiraba con la lengua fuera. Probablemente el chico interpretase la mirada como curiosidad, pero más bien sería más preciso decir que la salvaje debía estar preguntándose si ese ridículo moño que llevaba en el pelo sería comestible. No sería la primera vez que intentase morderlo.

- Pues veréis - continuó, ignorando nuestras advertencias -, antiguamente el primer baño del año se realizaba en Mayo, por lo que a partir de Junio, los olores comenzaban a ser cuestionablemente inaguantables. Las novias a veces intentaban disimularlo llevando ramos de flores. ¿No es gracioso?, con lo fácil que hubiese sido darse otro baño para disimularlo...

Gracioso o no, solo le pareció a él, que cada dos pasos se reía por lo bajo. Me gustaría entrar en su cabeza. Para comprender como una persona tan sabida puede ser tan idiota. Y luego de paso le reventaría. La cabeza digo. Desde dentro supongo que sería más fácil hacerlo. Total, nadie le echaría de me...

- Connor, - comenzó Blake, que comenzaba a sudar excesivamente debajo de su perfecta armadura - como vuelvas a decir una palabra más, te encierro en la próxima habitación que encontremos.

¿Puedo secundar la moción?, de cualquier modo, la secundo.

- ¿Eso no iría en contra del código ético de la guardia de Fergor? - contestó, probablemente sin saberlo, en una clara muestra de desafío.

Blake entornó los ojos y me miró. Capté lo que quería decir al instante. Una sonrisa de oreja a oreja apareció en mi rostro. Esto me iba a gustar...

[...]

Continuamos los cuatro intentando hacer el menor ruido posible. En la lejanía todavía se escuchaba la voz de Connor maldiciendo el que la puerta se hubiese quedado atrancada. Si, claro. Atrancada. Torcimos una esquina y lancé el resto del tablón de madera que había usado para encerrar a Connor. Tal y como había preguntado, que Blake lo hiciese había ido en contra de su... chorrada ética. Pero por suerte, contaban conmigo.
Sus aún continuaba dormida, con un brazo alrededor de mi cuello con el que se agarraba a mí y con la otra mano junto a su rostro, chupando el dedo pulgar, como de costumbre.
Casi parecía el inicio de un mal chiste: Iban un caballero, un ladrón, una salvaje y una niña pequeña por los pasillos de una fortaleza en la que no debían estar.

De repente, comenzaron a escucharse pasos a nuestras espaldas. Seguramente los guardias ya se habrían percatado de la presencia de Connor y habrían deducido que quizás faltaban un par más de personas en los calabozos. O quizás se lo habría contado directamente el niñato. No iba a decirle a Blake un "Te lo dije", pero si, le dije que no le llevásemos. Si estaba en esos calabozos debía de ser por una razón, al igual que el resto. Su razón posiblemente resultase ser lo inaguantable que era. Pero no, el rubiales tenía que lucir su orgullo en la armadura y decidir intentar salvarlo. Manda narices.
Sabíamos que nos iban a pillar, pero no tan pronto. Aún ni sabíamos donde nos encontrábamos.

Torcimos de nuevo una esquina y Blake nos indicó que parásemos. Desenvainó su espada y me la pasó a mí. Le dediqué una mirada totalmente desconcertada. ¿Qué mierdas iba a hacer yo con esto?. Sin hacerme ningún caso, se volvió y preparó su guante. Por si no lo sabéis, Blake tiene un peculiar estilo de batalla, no solo domina la espada, sino que en la otra mano lleva un extraño guante gigantesco de metal con el que suele dar mamporros a diestro y siniestro entre estocada y estocada.
En ese mismo instante, dobló la esquina el primer guardia y antes de que pudiese siquiera reaccionar, Blake le hundió el guante en el cráneo y el pobre salió disparado hacia la otra pared. Jenna, como si hubiese sido llamada a la acción comenzó a correr a cuatro patas hacia el segundo guardia y se las arreglo para burlar la armadura y clavar sus dientes en el cuello de la victima, provocando que un chorro de sangre saliese disparado y cubriese al tercer y último guardia quien se encontró de lleno con mi persona. Con una cría colgada en la espalda y una espada entre manos. Nos quedamos quietos. Nos miramos una vez. Dos veces, por eso de comprobar que hemos mirado bien. Al mismo tiempo nos dimos la vuelta y comenzamos a correr en direcciones opuestas. Me refugié tras la espalda de Blake y observé como el pobre sufría el mismo destino que su compañero a manos... Bueno, a "dientes" de Jenna.

- Quizás debería haberte avisado de que no se como manejar un arma. - comenté mientras le devolvía la espada a Blake.

Jenna volvió hacia nosotros y se nos quedó mirando de cuclillas, con la boca llena de sangre y la lengua fuera. Sus, por su parte seguía dormida. Ni un terremoto sería capaz de despertarla. Aún no se como llevamos tanto tiempo libres. Esta "aventura" no tenía futuro.
Ignorando todas las señales de inminente fracaso, Blake se apartó su dorada melena del rostro y escudriñó el lugar.

- Este sitio me suena, creo que la salida era por esa puerta. - con toda la seguridad del mundo, se dirigió hacia un gran portón y con toda la cuadrilla detrás, la abrió de golpe.

Cual fue nuestra sorpresa al descubrir una gran habitación llena de mesas y con una docena de personas alrededor de ellas. Todas comían animadas, reían y disfrutaban de un gran banquete. A la lejanía, un gran sillón que intentaba emular un trono, donde se sentaba el noble de turno que devoraba un gran pedazo de carne. Los cuatro nos quedamos plantados, sin saber muy bien como reaccionar.
De repente, una mujer que se sentaba cerca de la puerta nos miró. Y juro que se le cayó un trozo de tomate de la boca fue asqueroso. Luego, dejó caer sus cubiertos y en dos segundos, eramos el foco de atención de la sala. Bueno, en realidad solo me miraban a mí, porque los demás cabrones habían echado a correr antes de que se percatasen de su presencia.

- Me da a mi que te has equivocado.. - Me susurré a mi mismo como si Blake pudiese huirme. Quise añadir un "me cago en toda tu persona", pero antes de eso me placaron.
"

- Y así, fue como nos descubristeis. - concluí.

Los dos grandullones mantuvieron la vista clavada en mi persona durante un buen rato. Yo estaba colgando boca abajo, con las manos atadas a la espalda y con unos grilletes que mantenían mis tobillos unidos al techo.

- ¿Me estás tomando el pelo? - preguntó uno de ellos muy lentamente.

La gracia del asunto es que era calvo.

- ¿En serio?

Recibí de nuevo otro puñetazo en la cara. La habitación dio varias vueltas. Creo que más bien era yo el que me estaba moviendo. La cosa es que me estaba empezando a marear. Le vomité encima al grandullón calvo. Escuché una docena de maldiciones y palabras malsonantes antes de que abandonase la habitación y me quedase a solas con el gradullón que había mantenido silencio durante todo el interrogatorio.

- Mark, ¿verdad? - asentí. Hasta donde él sabía, mi nombre era Mark. No iba a ponerme a detallar que era solo un nombre provisional, no fuese a ser que quisiese saber el original. - ¿Eres consciente en la situación en la que te encuentras? - fingí pensármelo un rato y al final concluí por encogerme de hombros. - No había ninguna salvaje, ni una cría llamada Sus y mucho menos un guardia de Fergor. Y Connor, el chico ese jamás salió de los calabozos. Y por cierto, si que tiene padres.

- ¿En serio?, ¿y le soportan?

- Creo que no me estas entendiendo.

- Claro que le entiendo. Blake agarró a Sus y Jenna echó a correr. Blake utilizó la capa esa rara que tiene para ocultarse. Creo que debe tener algunas propiedades mágicas. De todos modos, ellos tres estaban en el calabozo por asuntos turbios de vuestro señor. Normal que no quiera que se sepa de ellos. Sospechamos que Jenna es su hija bastarda. Y en cuanto a Sus... Ni idea, jamás la vi despierta.

El guardia exhaló un profundo suspiro. En ese instante entró su compañero llenó de vómito y le susurró algo al oído. Ambos me dedicaron una mirada, más larga de lo normal. Les dediqué una sonrisa. Ambos se volvieron y salieron a toda prisa de la sala.
Dejé de sonreír. Estaba en la mierda. En ese mismo instante, la puerta de la sala se abrió, pero no pasó nadie a través de ella. Luego se cerró. Parpadeé un par de veces confuso y entonces, tras un fuerte ruido metálico caí de bruces al suelo. Sentí como me desataban las manos y me libraban de los grilletes.
Giré la cabeza y allí estaba Blake, con Sus agarrada a su cuello.

- Menos mal que al menos vuelves a arreglar tus errores. ¿En serio Blake?, ¿en serio creías que el puto comedor era la salida? - mascullé, con el rostro aún dolorido por los constantes puñetazos del interrogatorio y por, obviamente, la hostia de la caída.

- Escucha, - dijo sin ni dejar un segundo de asimilación -aún tengo que encontrar a Jenna. ¿Crees que serás capaz de salir de aquí tu solo?

Chasqueé la lengua. ¿Por quién me había tomado?. Blake lo tomó como un sí y tras una sonrisa, se envolvió de nuevo en su capa y desapareció. Creo que no es invisibilidad, sino que simplemente, el ojo evita prestarle atención. Bueno, los sentidos en general. Bueno, ¿qué más daba?
Me levanté y miré la salida. Por mucha confianza que hubiese demostrado ante Blake, no tenía ni puñetera idea si iba a ser capaz siquiera de dar dos pasos por los pasillos sin ser pillados. Además, que debían estar hasta arriba de guardias ahora que la habíamos liado. Y mi cara no ayudaba mucho.
Respiré lentamente un par de veces, abrí de un empujón la puerta y encaré la situación.
Algún día escribiría un puñetero libro sobre "Como NO escapar de un puto calabozo".
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Re: [Pasado] Como NO escapar de un calabozo [Talamaur]

Mensaje por Talamaur el Miér Ago 10, 2016 2:07 am

Como odiaba a los nobles que habían conseguido lo que tenían sin hacer esfuerzo alguno. Niños de papa que solo habían tenido que recibir una herencia que no merecían adquiriendo un poder y una riqueza que los convertía en potenciales para nuestro gremio. Al no tener experiencia en el reclutamiento de sus guardas, sirvientes, etc… prefería contratar a “agentes” externos, como era mi caso. No me gustaba tratar con este tipo de nobles y algún día acabaría con todos ellos. Ahora me era imposible, ya que todavía era un montaraz, un rango medio en el gremio, siendo mi poder insuficiente para ejecutar lo que tenía en mente.

Oloth era el único que sabía mis planes, siendo una de las pocas cosas que le hizo sonreír. Solo me dijo que estando cerca de mí había más posibilidades de encontrar gente a la que matar y por eso estaba contento por ello. Su simpleza y sinceridad era algo que me agradaba de él, poca gente diría las cosas tan claras. Aunque no era demasiado hablador. Algunas frases cortas, unos monosílabos por aquí, un gruñido por allá. Lo que era para mí un compañero perfecto. Tras un momento de divagaciones terminó comentando que si yo conseguía más poder, él podría matar a más gente y en ese momento estaría más contento todavía.

- Jajaja, siempre sabes sacarme una sonrisa Oloth-
dije mientras nos acercábamos a la gran mansión. Se podía sentir la riqueza con solo mirarla, aunque parecía algo descuidada.

Nuestro cliente era un niño de papa. Un noble con grandes cantidades de dinero y sin ninguna meta en la vida, por lo que gastaba su fortuna en diversión y alcohol. Al entrar en su mansión pude darme cuenta que no había demasiado guardas, es más, los que había no parecían demasiado… “avispados”. Eso fue lo primero que me llamó la atención y lo segundo es que estos mismo guardias ni siquiera me pararon al entrar en el patio exterior, por lo que incluso un simple campesino con pretensiones de asesinato, podría campar a sus anchas por aquel lugar. Mire a Oloth de reojo, pudiendo apreciar que el también se había percatado sobre lo que me rondaba por la cabeza al gruñir de forma despectiva.

Por fin llegamos a la puerta donde nos recibió un mayordomo algo informal para los que veía normalmente, cosa que viendo lo anterior no me sorprendió demasiado. Tras desmontar, nos acompañó a uno de los salones donde el gran Garunai, nombre del noble, estaba realizando una de sus escandalosas fiestas. Según me comentaba el mayordomo mientras avanzábamos, Garunai sabía de nuestra llegada, pero se impacientó y con presura montó una reunión privada con algunos amigos. Le ordenó al sirviente que si llegábamos pronto, nos invitara a pasar a la reunión y que luego ya se encararía de los “negocios”. “Negocios” bonita palabra para indicar que querías matar, extorsionar o hundir en la miseria a alguien. Realmente lo que tuviera que hacer me traía sin cuidado, mientras hubiera una suma de dinero que pagara el trabajo a hacer, lo haría.

Comencé a escuchar algo de música por el pasillo, un lugar algo oscuro y con pinta de no ser el mejor lugar de aquella mansión.- ¿Dónde estamos? Esto no parece demasiado lujoso- Le pregunté al mayordomo. – Oh mi señor, son las mazmorras mi señor. Por aquel lugar se va a las celdas y por aquí al salón donde esta Garunai. Le gusta… como decirlo… castigar a los que están encerrados en las celdas inferiores, los cuales no comen desde hace varios días, enseñándoles manjares a través de las rejas. Es todo un espectáculo ver como se pelean por un simple hueso. – dijo sonriendo, como si disfrutara con ello. Parecía que además de ser un niño rico mimado, había comenzado a tener comportamientos de un sádico. Este tipo de personas tenía una vida bastante corta, así que no estaba mal que disfrutara lo poco que le quedaba.

- Hemos llegado-

El ruido de la puerta al abrirse anunciaba nuestra llegada, dejando a los presentes en silencio durante unos segundos. Pero Garunai al vernos esbozo una gran sonrisa y alzó la copa para recibirnos – Han llegado nuestros paladines- dijo, mientras toda la sala comenzaba a vitorearnos. -¿Paladines? ¿De qué gilipollez estaba hablando?... cuando terminara el trabajo, me encargaría de que su vida se acortara drásticamente, pero mientras tanto… - pensé acercándome lentamente a Garunai seguido de Oloth. Mientras me acercaba pude ver que el salón en el que me encontraba era bastante grande para encontrarse cercano a la mazmorra, como si durante su construcción ya hubieran planeado hacer este tipo de “fiestas”. Unas 20 personas estaban congregadas allí con ropajes bastante caros, pero con un rostro de locura y embriaguez que me hacía dudar si eran de nobles adinerados. Pero eso no fue lo que más me llamó la atención, sino dos hombres bastante grandes que estaban a ambos lados de nuestro anfitrión, guardas que si parecían ser merecedores de ese título. Eran tan grandes como Oloth, cercano a los 2,10 m y ambos tenían una gran cantidad de bello facial moreno, casi cubriendo la parte inferior de la cara por completo. En ese momento eche un rápido vistazo hacía atrás y Oloth asintió.

Nunca he sabido el por qué, pero Oloth y yo desde que nos conocimos, hemos tenido una gran complicidad a la hora de actuar. Con una simple mirada parece captar lo que pienso, no en el amplio sentido de la palabra, pero sí lo que es el detalle de ese pensamiento. A veces me asusta que pueda entender tan bien lo que puedo hacer o pensar con tan solo una mirada, pero por raro que parezca, no sentía amenaza alguna por ello. Es un guerrero al que le gusta entrar en batalla, al que le gusta el olor de la sangre recién vertida, pero según su código, la lealtad hacía un compañero es su mayor credo en la vida. Bueno, decir vida sería un poco retorcido, ya que es un no-muerto, pero es lo que seguirá hasta que deje de existir. Tras aquel flash en mi cabeza, miré hacia delante para comprobar cuál sería el cometido que nos había llevado a aquel lugar.

Garunai no invitó a sentarnos en una mesa a su derecha, comentando que ahora mismo no hablaría de “negocios” y que solo lo haría tras acabar aquella reunión. Aquello me molestó levemente, ya que al menos podría disfrutar de un descanso, pero por otro lado no me gustaba demasiado esperar. No había más remedio, así que disfrute de lo que me ofrecían. Pero todo aquello duró poco, ya que al poco rato, la puerta de entrada se abrió de nuevo chirriantemente dejando a la vista a un grupo algo variopinto. Todos quedaron en silencio en aquel momento y de repente, miraron al anfitrión para saber si estaban “invitados”. Pero la cara de Garunai indicaba todo lo contrario, incluso la caída de la copa de su mano hizo la escena más dramática aún. En un abrir y cerrar de ojos, el grupo de la puerta se marchó corriendo, bueno, no todos. En la puerta se quedó un hombre farfullando algo, el cual apenas tuvo tiempo de reaccionar, ya que los dos matones se abalanzaron sobre él y lo redujeron en segundos.

-Vaya… ¿cómo habrán escapado?- escuché susurrar a Garunai, mientras se limpiaba el sudor con una servilleta algo sucia.

Nuestros cuerpos no se movieron ni un ápice. Los problemas de aquel noble, eran sus problemas, hasta que no se nos pagara y se nos dijera nuestro cometido. Tras lo ocurrido, seguimos disfrutando de la fiesta un poco más, hasta que el anfitrión literalmente los hecho. Parecía algo nervioso desde la interrupción y supongo que querría comenzar a hablar de los detalles de nuestro trabajo lo antes posible.

- Menos mal que mi padre contrató a esos dos, yo no habría podido encontrar a matones tan competentes. Al igual que a ustedes. – Dijo sonriendo, aunque mi mirada hacía él se tornó fría y penetrante, indicando que me importaba un bledo y que fuera al grano. – Eres de pocas palabras… bien… a lo que iba… os he hecho llamar por…-

- SEÑOR,SEÑOR- dijo un sirviente abriendo la puertas de par en par con rapidez y dirigiéndose a Garunai

- Otra vez interrumpido, hare que te encierren en el calabozo más oscuro…

- Pero señor es urgente… el hombre que han atrapado antes y su grupo, han matado a varios guardias. Puede que venga por usted señor, tiene que irse…

- Mierda, esto estropea mis planes… - De repente una risa apareció en su rostro y nos miró - podéis encontrar a los prisioneros y… ya sabes… - dijo con cierto jubilo en sus palabras.

- A la vuelta quiero 3000 áureos por el trabajo, ni uno menos.

- ¿3000?- dijo Garunai pensativo, pero antes de que pudiera contestar, ya había salido del salón.

Al salir, nos cruzamos con los dos matones corriendo. No iban precisamente a proteger al noble que los había contratado, al contrario, parecía que se alejaban más y más del salón. Su comportamiento no era algo que me incumbiera, por lo que decidí seguir con la búsqueda de aquellos “individuos”.

No tardé en encontrarme a uno de ellos, más bien al que más recordaba, al hombre placado por los matones. Estaba saliendo de una sala no muy lejos del salón y parecía no saber muy bien dónde ir. Así que aproveché para colocarme a una cierta distancia, la cual me permitía hablar con él sin exponerme a un peligro directo. El porqué de mi forma de actuar, era porque mi magia no era de impacto directo, si no engaño, ilusión y desgaste. Así que debía de actuar con cautela.

- No tienes pinta de ser un criminal… ¿Por qué te han encerrado y por qué el Señor de esta mansión quiere que os atrapé? Tu respuesta puede que me atraiga más que el dinero que me ofrecen por “encontrarte”. Así que cuida tus palabras. No te haré nada si no haces ningún movimiento que pueda pensar que es una amenaza para mí –
dije con rotundidad a aquel tipo.

Oloth por su parte retrocedió y colocó gran espada tocando el suelo a la espera de una respuesta. Era algo impaciente, así que si el muchacho no se daba prisa, podría hacer que el gurrero perdiera la paciencia.
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Re: [Pasado] Como NO escapar de un calabozo [Talamaur]

Mensaje por Mark. el Sáb Ago 13, 2016 12:09 am

Al abrir la puerta, me deslumbró una potente luz. Las cortinas del ventanal de en frente se habían caído, haciendo que la lúgubre apariencia del lugar no lo pareciera tanto, al menos, por unos segundos. Me tapé el rostro con mi mano derecha mientras avanzaba. Había deducido todo este tiempo que estaría bajo tierra, ¿pero aquella luz...?. Una vez mis ojos se acostumbraron a esta, eché un vistazo más allá del grueso vidrio y lo vi: El mar, las rocas, el sol hundiendose en el horizonte. Claro que estaba bajo tierra. La ventana daba a un acantilado. ¿Cuándo me había desviado tanto de mi rumbo original?, ¿mar?, ¿acantilados?, ¿dónde coño estaba?.

Escuché unas pisadas. Mierda Mark, ¡concentrate!
Giré hacia mi derecha, en dirección opuesta al sonido, pero tras caminar un par de pasos vi que aquel pasillo no llevaba a ninguna otra salida que la que pudiese haber en una celda. Y que queréis que os diga, las celdas no se caracterizaban especialmente por tener una vía fácil de escape en ellas. Me volví lentamente. Y tal como temía, allí estaban.
No iban vestidos como el resto de guardia, cosa que me sorprendió. Su presencia, era imponente, eso sin dudarlo. Sus miradas, altivas hicieron que mi temple se tambalease durante unos segundos y me impidiese pensar. "No tienes pinta de ser un criminal…" dijo uno.

- Tu tampoco de ser un guardia. - respondí con un hilo de voz. Me aclaré la garganta. No se iba a repetir. Escuché atentamente sus palabras, mientras mi mente trabajaba a toda máquina para intentar elaborar una historia, treta o plan que me ayudase a salir de aquí. - Vaya... - susurré, fingiendo hablar para mi mismo - Así que... ¿No sabéis nada?. - dejé unos segundos de reflexión antes de continuar. Se me acababa de ocurrir algo... - Ahhh, vale, vale. No sabéis na-da. - les guiñé un ojo. - Yo tampoco. Nadie sabe nada aquí sobre esa cosa que nadie sabe. - guiñé otro ojo. - Uff, casi se me olvida lo que no se. Jé. Desde luego vosotros lo hacéis mejor que yo.

Clavé la vista en los ojos del hombre que había hablado. Fue todo un reto mantener la calma y la compostura, pero aún más la estúpida sonrisa que intentaba esbozar. Realmente tenía un aspecto aterrador. Desvié la mirada a su compañero. Rectifico, su compañero SI que tenía un aspecto aterrador. A su lado, aquel hombre era incluso intimidable. Bueno, no. ¿Quizás...?, desde luego, no por mi.

- Déjame adivinar, ¿sois los encargados de que el inepto de... - ¿cómo se llamaba? - el noble ese no parezca tan inepto?. Lo comprendo. Creedme, sea cual sea el precio, no os pagan demasiado.

Vale, bien Mark. Ahí, fingiendo calma y seguridad en uno mismo. ¡Es que lo has bordado!. Ahora, ¿qué intentas conseguir con esto?. Digo, intentamos. No, leñe, intento. Madre mía, debo dejar de hablar así conmigo mismo. Bueno, más concretamente, debería dejar de hablar conmigo mismo. Da igual, eso ya lo trabajaremos más tarde. Trabajaré. Si. Eso ya lo trabajaré más tarde.
Madre mía la que me espera...

- Bueno, yo ya le expliqué todo a vuestros amiguitos de allí dentro - dije señalando la sala de la que acababa de salir, como si dentro hubiese alguien - , si queréis enteraros de todo, que os lo repitan ellos. O no, espera, es verdad, que nadie debe saberlo. - me llevé la mano a la boca y fingí cerrarme un candado invisible y lanzar la llave hacia mis espaldas y luego les guiñé un ojo, como si fuesen cómplices de... no se, lo que se estuviesen imaginando. - Yo ya he pagado mi libertad con mi silencio. - Uyyy, que mentirosillo... - Así que si me disculpáis, tengo una familia a la que alimentar. - Pero muy, que muy mentirosillo.

Ya estaba hecho, el plan A estaba en marcha: Fingir que me habían liberado con tal seguridad en mi mismo que hasta el mismisimo noble de turno se lo creyese. Y luego, salir corriendo. Si, sobretodo salir corriendo. Era parte fundamental del plan A y así mismo el plan B en toda su totalidad. Y aún no había ni pensado en el plan C, así que más me valía haberme levantado con fuerzas hoy.

Me aparté un par de pasos y con un gesto, les invité al grandullón y a su amigo a continuar su camino. Con suerte no irían a hablar con los inexistentes "guardias" de la sala de la que había salido. Y si lo hacían, siempre tenía el tiempo que tardaban en asimilar la mentira para salir corriendo a velocidad luz. O bueno, con velocidad Mark me confirmaba.
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Re: [Pasado] Como NO escapar de un calabozo [Talamaur]

Mensaje por Talamaur el Dom Ago 28, 2016 12:08 am

El ruido proveniente de unas celdas cercanas me hizo dudar si había escuchado lo que había dicho, y más al no responder al instante. Observe al hombre en silencio, escudriñando su cuerpo por si portaba algún arma que se me hubiera pasado a simple vista. Tras unos segundos, por fin habló, pero de manera que apenas le salió la voz e indicándome que tampoco parecía un guarda. Se aclaró la voz y comenzó a… como decirlo, escupir estupideces. Cosa que hizo que Oloth, el cual era bastantes fácil de provocar, emitió un gruñido y apretando el mango de su espada dio un paso hacia delante. Mi antemano en su pecho hizo que se parara en seco, relajándose en el acto. Si hubiera sido otra persona no hubiera contenido a mi aguerrido amigo, pero aquel tipo parecía interesante.

Aquel tipo se calló mientras nos observaba. Se podía sentir que estaba nervioso tras esa aparente calma que nos quería mostrar, ya que esa especie de tic en la boca en un intento de sonrisa, lo delataba. Siguió hablando de la persona que nos había contratado, haciendo hincapié que deberíamos pedirle algo más de dinero por nuestro trabajo. A cada palabra que decía, provocaba que el interés que podía tener en dejarlo con vida se fuera desvaneciendo. Pero un golpe de suerte hacía aquel tipo hizo que no acabara bajo la espada de mi gran compañero. Alguien en una celda cercana a nosotros asomo su cabeza entre los barrotes y comenzó a hablar.

- Ooooooohhhhuououou, el pequeño Mark y…. bueno que más da- Comenzó a decir un anciano sin dientes, corrijo, con un solo diente en la parte derecha de la boca. No parecía estar demasiado bien, sobre todo por la forma de entrar en escena, pero contra mas hablaba, más pensaba que su aparente demencia no era tal. – Parece que has conseguido escapar con la “llave”. ¿Llave? ¿Qué llave? Se ve que no lo recuerdas por tu expresión. La que le robaste a uno de esos tipos, la cual abre la puerta a una vida de retiro… parece que todavía no recuerdas, supongo que los rumores de que ibas demasiado borracho eran ciertos… vaya, se acabó la charla…

En ese momento dos guardas aparecieron a mi espalda. No parecían demasiado fuerte, es más, eran demasiado enclenques para llamarse siquiera vigilantes novatos. Pero ahora que había obtenido aquella información tan valiosa, no podía permitir que atraparan a… Mark. No es que me agradara especialmente, incluso ya había decidido dejar a Oloth que se hiciera un collar con su columna. Pero si aquel tipo era capaz de burlar una vigilancia y molestar a aquel noble que tan “bien” me caía, le concedería el benefició de la duda.

Me aparté para que los guardas pasaran, dándome las gracias por ello, pero al volver la cabeza tropezaron con Oloth. – Oye tú, pedazo de grandullón. Aparta de nuestro camino, si nos cabreas o nos haces algo, Garunai te matara sin pensarlo- dijo uno de ellos en tono chulesco. Oloth blandió su espada rápidamente y antes de que aquellos tipos pudieran reaccionar, sus cabezas cayeron al suelo. - ¿Por qué la gente no piensa antes de meterse con un tipo que le saca dos cabezas?... en fin. Tú…. esto Mark. Es tu día de suerte, mi interés por lo que se esconde detrás de la puerta es más grande que las ganas que tengo de atraparte y entregarte al noble que me contrato. Así que por ahora podríamos decir que soy… tu aliado.- dije mientras me acercaba a él.

Observé a mí alrededor y le indiqué a Oloth que metiera los cuerpos y las cabezas de los guardas en el interior de una celda vacía cercana. Tras ello, me acerqué a aquel tipo y le sonreí con una sonrisa de media mueca. – Mi nombre es Talamaur y el de mi discreto compañero Oloth. No es muy hablador, pero la verdad es que no es por su habilidad lingüística por lo que lo tengo de compañero… no sé si me entiendes. – Dije con tranquilidad. No sabía si tras la borrachera se acordaría del lugar donde se encontraba la llave robada, pero al menos sería curioso ver como intentaba mentirme de nuevo.
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Re: [Pasado] Como NO escapar de un calabozo [Talamaur]

Mensaje por Mark. el Lun Sep 12, 2016 8:40 pm

Como al medio segundo de comenzar a hablar, el grandullón que estaba tras el tipo extravagante debió decidir que no le interesaba demasiado lo que tuviese que decir, porque habría jurado que había agarrado su arma con intención de hacerme perder mi unidad como persona y, quizás, repartir las partes resultantes de Mark por toda la zona: cabeza en la celda, brazo izquierdo junto las cortinas, pie derecho como dictan la nueva moda entre desmembradores, como pendiente o en su defecto, colgante. No se, el caso es que en ese momento titubeé, mi sonrisa tembló y supe que se habían dado cuenta. El tipo extravagante fue el que le paró los pies, de un solo gesto. Estaba claro que el era el que debía cortar el bacalao en esa relación. Que a ver, no se los detalles íntimos de la parejita, pero si yo fuese el que sacase dos cabezas a mi compañero, no dejaría que el pequeñajo me dijese lo que hacer, aunque sea por mantener las formas, ¡qué uno no intimida tanto si es un mero subordinado!
Pero eso si, menos mal que no era el caso: agradezco el seguir estando de una sola pieza. En serio, gracias universo.

- Bueno, - dije tras haber dejado un tiempo más que prudencial tras apartarme para que la pareja pasase de largo - parece que no ha colado, ¿verdad?. - Yo lo sabía, el pequeñajo lo sabía y el grandullón también. Hasta el chico que se dedicaba a limpiar de mierda los establos lo sabía, y eso que ni siquiera sabía si existía ese chico.

En ese instante, una cabeza se asomó por los barrotes de una de las celdas y pude observar una mirada demente clavada en mi. Una mirada perteneciente a un rostro arrugado por el tiempo, pálido como la nieve y de sonrisa mellada. Y para colmo, por alguna razón del multiverso que escapaba de mi conocimiento, sabía mi nombre y... puso patas arriba todo mi plan B para salir de aquí. Además, ¿de que coño hablaba?, yo no había robado ninguna llave. Ni recordaba haberme emborrachado. ¡Si lo hubiese hecho me acordar...! Ah... Claro... Puede que por el mero hecho de emborracharme no lo recordase.

- No sabe lo que dice. No lo conozco de nada. Ni siquiera me llamo Mark. - dije negando con la cabeza y con una tímida sonrisa. Parecerá mentira, pero toda y cada una de esas afirmaciones es cierta. Puede que la gente me conociese como Mark, pero eso no implica que me llame así. ¡Já!

Dicho esto, como no podía ser de otra forma, hicieron su acto en la escena un par de guardias más. Su presencia hizo que palideciese al instante y casi echase a correr en dirección contraria, pero gracias a los dioses no hice tal ridículo al recordar que aquel camino no conducía más que a un callejón sin salida. La otra opción era saltar por la ventana hacia el acantilado, pero no se, la muerte por caída no se me antojaba especialmente tentadora, así que simplemente me quedé quieto, confiando en la ínfima posibilidad de que mi recién adquirida palidez pasase por mármol y mi estoica quietud hiciese creer que era una muy bien lograda estatua. ¿Qué?, soñar es gratis. Y bueno, la vida en un calabozo tampoco era tan mala. Por lo menos no tenías que complicarte la vida para conseguir comida. Que si, que la falta de libertad, mofas y quizás torturas se me antojaban un tanto exageradas, pero había que mirar el lado bueno de las cos...

Mi divagación se paró en seco al ver rodar la primera cabeza del guardia. Alcé la mirada justo en el instante adecuado para ver como se separaba del cuerpo la de su compañero. El chorro de sangre que salió de esta me salpicó de lleno y noté como mi estómago comenzaba a pronunciarse al respecto.

- Disculpas por adelantado. - conseguí articular antes de añadir a aquel macabro lienzo una pequeña dosis de vómito. En ese momento no lo sabía, pero de aquí a unos tres mil años, harían algo similar sobre un verdadero lienzo y se vendería por millones de nováureos al considerarse como una obra de arte contemporánea, con una profunda metáfora tras las manchas de sangre y vómito. Os lo explicaría mejor, pero es que ni siquiera se que esa obra sucederá algún día. Espera. Ese argumento es demasiado raro, incluso para mí. Mejor dejemos apartado ese tema por el momento..

Cuando conseguí recomponerme y disculparme otra vez, observé, totalmente aterrorizado como un tropezón de mi desayuno había caído sobre la mejilla del pequeñajo extravagante que pronto se presentaría como Talamur.

- Creo que.. - dije casi sin voz y gesticulando excesivamente. Vacilé un par de veces al intentar continuar con la oración, pero finalmente opté por acercarme lentamente, y como si fuese una pinza, agarrar el tropezón con el dedo pulgar e índice y lanzarlo lejos de nuestra vista.

No volví a decir que lo sentía, pero articulé una última disculpa con los labios e inmediatamente retrocedí todos los pasos que pude hasta dar con la espalda en la pared. Comencé a contar los segundos que me quedaban de vida mientras terminaban de presentarse.

- Si, te entiendo. - respondí a su presentación. - Por supuesto que te entiendo. Aunque quizás nosotros tenemos una concepción distinta del significado de "discreto". Pero vamos, que si, que se entiende... - concluí bajando la voz hasta acabar la última frase con un casi silencioso murmuro.

Dejé un par de segundos de silencio, esperando si el tal Oloth volvía a tomar su arma con intención de descargarla sobre mí. Al ver que aquello no pasaba y que la calma que intentaba pretender en un principio, así como mi desastrosa actuación posterior no me dejaba con muchas posibilidades, decidí poner todas las cartas sobre la mesa.

- Vale. Esta claro que estoy muy jodido, - confesé - así que dejémonos de juegos y decidme que queréis a cambio de salvar mi pellejo. ¿Información?, ¿un espectáculo de malabares tal vez?, siempre me han dicho que se me da bastante bien para no ser un she'khas...  
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Re: [Pasado] Como NO escapar de un calabozo [Talamaur]

Mensaje por Talamaur el Miér Oct 05, 2016 1:29 pm

Aquel tipo empezó a escupir de nuevo sus palabras casi sin sentido, cosa que me hizo pensar que, o era un necio al hablarnos de aquella manera o era un genio distrayéndonos con aquella verborrea infumable. Lo que ocurrió a continuación no ayudo demasiado a su situación actual, ya que tras lo ocurrido con los guardas, su estómago se revolvió. Aquello provocó su cuerpo no pudiera soportar aquella visión y vomitó literalmente todo lo que tenía. Todo hubiera quedado en una anécdota si eso hubiera sido todo, pero un trozo de aquel vomito cayo en mi mejilla. Mi rostro cambió súbitamente, al igual que la mínima paciencia que había estado manteniendo hacia aquel tipo. Levanté la mano y comencé a drenar su energía vital, no iba a matarlo pero comenzaría a tener una sensación desagradable en su cuerpo.

- Escúchame atentamente porque solo lo diré una vez, ahora eres mío hasta el momento que yo decida liberarte y harás lo que yo diga o tu cuerpo yacerá como el de aquellos guardas. ¿Entendido? – dije fríamente. -Ahora encuentra la llave que le quitaste al noble o hare una con tus huesos. ¡Vamos!- terminé diciendo, mientras dejaba de aplicar mi magia de drenaje.

Me di la vuelta en dirección al salón donde se estaba celebrando el banquete. Posiblemente aquel tipo no supiera donde se encontraba la habitación, pero Garunai tenía que conocerla obviamente y que mejor manera que preguntar a la fuente antes que a intermediarios. Oloth se colocó detrás de “Mark” y lo empujó levemente para que comenzara a andar y aunque no sabía si acataría lo que le acaba de decir, sería mejor no hacer enfadar al grandullón. Este tipo tendría que saber que el mundo no es un arcoíris con un campo de flores, donde todos juegan y son amigos. La vida real es mucho más cruel y si respiras mal a alguien, tu cabeza puede estar clavada en una estaca en pocos minutos. No sé por qué me estaba conteniendo, podría ser por que parecía esconder algo más que lo que a simple vista se podría apreciar, cosa que hacía que mi curiosidad me contuviera la mano para ejecutarlo.

En ciertos momentos algo pasaba por mí mente, algo que me hacía estar levemente intranquilo. Estaba rompiendo el pacto de cliente-asesino, aunque en ciertos casos se nos daba la libertad para romperlos sin ningún tipo de prejuicio. Bueno, en esta ocasión aunque no estaba del todo claro si podía romper el trato, provocaría que las “pruebas” indicaran cierta traición por parte del noble. No era la primera vez que hacía eso en mi propio beneficio y tampoco sería la última. Con el irrisorio sueldo que daban en la hermandad… de alguna manera tendría que pagar mis vicios y mi forma de vida algo nocturna… No era el momento de preocuparme por ello, simplemente acabaría con la vida de todos los que había en el salón, los únicos aparte del tipo que me acompañaba en escuchar mi nombre y todo quedara como un accidente. Mire hacia atrás levemente encontrado mi mirada con la de Oloth, pronto empezaría una pequeña reyerta por lo que debíamos estar preparados y Oloth siempre lo estaba.

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Re: [Pasado] Como NO escapar de un calabozo [Talamaur]

Mensaje por Mark. el Lun Mayo 22, 2017 10:01 pm

Offrol:
Dicen que nunca es tarde cuando la dicha es buena. Ya, claro. Estoy convencido de que el idiota que dijo eso no tuvo que esperar 229 días para que le respondiesen un post. O tenía que ser un post de esos de enmarcar y exponer en un museo, porque si no, no me lo explico.
Después de esta breve reflexión, Tala, he aquí tu post.
Te advierto ya, la dicha no es buena. Pero al menos llega.

Onrol:
Sentí que pasaba una eternidad entre que limpiaba el último de los tropezones de vómito hasta que Talamaur pareció responder. Pero en serio, una puta eternidad. Como si el tiempo se hubiese detenido muy mucho de repente y sin ninguna razón aparente. No se, sería cosa de multiversos o algo. El caso es que aunque podría habérselo tomado bien, es decir, tuve el detalle de limpiarle en vez de salir corriendo y eso, debería apreciarlo, pero volviendo al tema, aunque podría habérselo tomado bien, no lo hizo. Pero lo que si que hizo fue utilizar un poder en plan magochungosuperpoderoso para hacer que la energía fuese progresivamente abandonando mi cuerpo. Estuve a punto de desmayarme, y creedme que yo habría cedido ante el desmayo la mar de encantado antes de que tener que enfrentarme a todos los problemas que vendrían a continuación, pero justamente la magia de magochungosuperpoderoso paró cuando mi visión comenzó a nublarse. Todo muy bien calculado vaya.

Me dejé caer de rodillas y comencé a hiperventilar mientras que Talamaur comenzaba a recitarme alguna clase de tontería con respecto a mi nueva falta de libertad. A ver genio, hace menos de una hora estaba encerrado en una celda, hace cinco minutos colgado boca abajo en un interrogatorio y durante un par de días encerrado en la puta mansión del tipo de alta cuna de turno. Lo que era libertad, ¿tenerla?, hacía tiempo que se me había privado de ella. Pero no era plan de replicarle, se le veía un tipo muy irascible. Así que me limité a asentir mientras miraba al guardia decapitado y a la promesa que me hacía de poder acabar como uno de ellos.
Pero oye, al menos era solo una posibilidad.

- Vale, vale. - dije con cierta dificultad - Entendido, falto de libertad, con la cabeza en su sitio por tiempo limitado y en busca de la llave perdida. Lo he pillado. - concluí tras una breve recapitulación - Pero oye, que no es por poner en duda tus prácticas, ¿pero no crees que no deberías casi matar a un tipo al que acabas de pedir que busque algo sin darle la más mínima oportunidad de hacerlo?. Pero tu sabrás, aquí eres tu el magochungosup... - frené en seco. Eso último no quería decirlo en voz alta - Ya me entendéis.

El grandullón de un empujón me indicó sutilmente que era tiempo de partir y que quería que me pusiese de pie ya. Así, sin uso de palabras. Si es que a buen entendedor, pocos empujones hace falta. Me apoyé en este para incorporarme. No creo que le hiciese mucha gracia, pero que se le va a hacer. Olía tan mal que tampoco notaría que mis manos recubiertas de vómito entrasen en contacto con su piel y con su capa de suciedad acumulada de hace catorce años (número aproximado). En realidad el contacto con ese vómito debía de ser lo más cercano que debía conocer a darse un baño. Y con esa cara el pobre... ligar, no debía de ligar mucho.
Casi me daba pena. Luego recordaba la violencia desmesurada, la sangre y los desmembramientos y se me pasaba.

Cuando me incorporé, comencé a seguir a Talamaur. Y mi mente comenzó a funcionar.
Necesito una llave. Aunque no sea LA llave, para ganar algo de tiempo. ¿Pero qué llave?, yo en ningún momento recuerdo haber tenido o robado una puta llave. Maldito vejestorio demente y su oportunismo para comenzar a delirar y tocarme las narices. ¿Dónde estaría ahora Blake?, no se, pero me vendría genial que apareciese liándose a puñetazos con la pareja de oro. Ahora que lo pienso... ¿habrá algo entre ellos dos?, a simple vista tenían una relación muy homoerótico festiva con todo el morbo de sangre, muerte y destrucción. Quizás al mago le iba el olor a muerto y por eso iba con el grandullón. Quizás también su cara deforme le recordaba a como había dejado a alguna de sus víctimas y se excitaba solo de verlo. Oye, con cosas más turbias me he encontrado. En una ocasión hubo un tipo que me propuso hacer kinmin. Ni puta idea de que era eso. Pero solo un nombre tan poco específico como ese podía indicar lo malo que era. ¿A qué clase de pers...?, ¡Uy!, espera un momento.

Habíamos girado por un pasillo y por alguna razón, me resultaba tremendamente familiar. Quizás había pasado por aquí antes. Quizás mientras huía o quizás mientras me colaba en el lugar. El caso es que si había pasado por aquí ya fuese de camino a la salida o viniendo de la salida, tenía que partir de aquí para llegar a la... (os dejo adivinar a donde. Venga, decidlo, que lo estáis deseando) ¡Salida!.

Me paré en seco. El grandullón no frenó y casi me arrolla. ¡Un poco de respeto! hubiese dicho si no fuese porque seguramente hubiesen sido mis últimas palabras.

- Este sitio me suena. Creo que pasé por aquí cuando... - ¿cuándo?, dije lo primero que se me vino a la mente - la llave.

¿Tenía algún sentido decir "cuando la llave"?. Da igual. El caso era llamar su atención. Levanté una mano en señal de que esperasen y me llevé un dedo a los labios para pedir silencio.
Me acerqué lentamente a una de las puertas, esperando desesperadamente que me revelase mágicamente una salida, portal al inframundo o una puta llave mágica. Para cuando giré el picaporte, la escena no podía ser más decepcionante. Solo un par de montones de lingotes de oro y joyas. Pero nada de llaves.

- Vale. Esta no era. - les miré fijamente - ¿Qué?, no me miréis así, todas las puertas son iguales.

Pasé a la siguiente y la abrí con cuidado.
¿Cuántas probabilidades había de que esto pudiese pasar?. Me quedé boquiabierto.

- Ostia, puta, joder. - murmuré para mi mismo, aún sin dar crédito.

Ante mi, una gran habitación. ¿El suelo?, recubierto de baldosas con llaves endosadas. ¿Las paredes?, recubiertas de estanterías, que en lugar de libros, salvaguardaban llaves de todos los tamaños, colores, y formas imaginarias.
¡Hasta del puto techo colgaban mediante unos hilos llaves!. ¿Qué cojones?
Aquello era tan jodidamente raro y perturbador que casi me daban ganas de cerrar la puerta y decir que no había encontrado ninguna llave, pero joder.

- Solo quiero decir, antes de que veáis esto, que el noble de pacotilla que os ha contratado está puto ido de la cabeza, y que deberíais a considerar a otros clientes, y de paso dejadme en libertad. De todos modos, algo me dice que la llave, por estar, aquí debe de estar.

Me hice a un lado y les dejé observar el panorama. Estaba seguro que esto les iba a traumar más que un millón de cadáveres. Por una vez me permití una leve sonrisa y me dispuse a disfrutar de sus futuros rostros.
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